Regulación Emocional desde la respiración
La respiración es un proceso fundamental en la biología que permite a los organismos vivos, como los seres humanos, obtener el oxígeno que necesitan para sobrevivir y eliminar dióxido de carbono y otros productos de desecho. Se trata de un proceso esencial para la obtención de energía a través de la oxidación de nutrientes, como los carbohidratos y las grasas.
La respiración en los seres humanos y muchos otros animales involucra varios aspectos.
La inhalación, aquí el aire (rico en oxígeno) es aspirado a través de la nariz o la boca y se introduce en los pulmones.
El intercambio de gases, aquí sucede que en los pulmones, el oxígeno se difunde desde el aire inhalado hacia la sangre, mientras que el dióxido de carbono se mueve desde la sangre hacia el aire exhalado.
El transporte de gases en donde la sangre lleva el oxígeno desde los pulmones hacia las células del cuerpo y recoge el dióxido de carbono producido por las células para llevarlo de regreso a los pulmones.
La exhalación, el aire cargado de dióxido de carbono es expulsado de los pulmones y liberado al exterior.
Este proceso de respiración se produce de manera continua, involuntaria, constante y es esencial para mantener la vida, ya que proporciona el oxígeno necesario para que las células realicen sus funciones metabólicas y elimina los productos de desecho producidos por el metabolismo celular.
La respiración es controlada principalmente por el sistema nervioso y se ajusta automáticamente según las necesidades del cuerpo, como durante el ejercicio físico, cuando se necesita más oxígeno para producir energía.
Aunque es involuntaria es el único sistema que puede cambiarse una vez que somos conscientes de cómo respiramos. El cuerpo es el que nos pide ser respirados por eso es involuntaria pero a la vez es voluntaria porque nosotros siendo conscientes podemos ir ajustando y modificando como ser respirados.
El sistema respiratorio es el único en donde tenemos la capacidad de modificar o intervenir. ¿Qué quiero decir con esto?
Podemos ser capaces de cambiar nuestros patrones de respiración para influenciar otros sistemas de nuestro organismo, podemos cambiar cómo estamos respirando para intervenir en nuestras emociones.
¿Te das cuenta la potencia de respirar conscientemente y lo que podemos hacer con ella?
Tomate, ahora que estás leyendo esto, una pausa para observar qué emociones o sensación física están presentes. Ahora observa cómo y dónde estás respirando? Este primer acercamiento nos permite observarnos en presencia de nuestro cuerpo, nuestra respiración y lo que estamos sintiendo. Este es el punto de partida.
Tengamos en cuenta que todo pasa a través nuestro, que no somos ni las emociones, ni el cuerpo. Somos el que observa todo eso. Con esto planteado podemos llegar a influenciarnos por lo que sentimos e ir a ser conscientes de cómo estamos respirando.
Aunque parezcan temas independientes, existe una conexión biológica y fisiológica que afecta nuestra respuesta emocional y nuestra capacidad para manejar nuestras emociones de manera efectiva.
La respiración está controlada principalmente por el sistema nervioso autónomo, que a su vez se divide en dos ramas principales: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. El sistema nervioso simpático se asocia con la respuesta de "lucha o huida" y suele activarse en situaciones de estrés o peligro. Por otro lado, el sistema nervioso parasimpático está vinculado con la respuesta de "descanso y digestión", promoviendo la relajación y el equilibrio emocional.
Una respiración rápida y superficial se puede observar cuando estamos estresados o ansiosos, aunque no seamos conscientes de este estado. Este tipo de respiración activa el sistema nervioso simpático y puede aumentar la sensación de ansiedad. Por otro lado, una respiración lenta, profunda y consciente estimula el sistema nervioso parasimpático, lo que puede reducir el estrés y ayudarnos a sentirnos más calmados y centrados emocionalmente.
Lo ideal es permanecer oscilando entre ambos estados, es aquí donde se produce la regulación, donde somos capaces de tener momentos de estrés, el cual es necesario para accionar y momentos de tranquilidad para repararnos.
Existen diversas técnicas de respiración para la regulación aunque no todas son para todas las personas y para todo momento. Este es un punto muy importante a tener en cuenta.
Por un lado pueden generarnos más estrés o pueden influenciar de manera negativa en nuestra salud física, mental y emocional. Si te interesa saber más sobre diferentes técnicas podes ir a mi plataforma de cursos y formaciones o en cualquiera de mis redes sociales.
En resumen, la respiración juega un papel importante en la regulación emocional al influir en la activación de diferentes sistemas nerviosos y al proporcionarnos una herramienta práctica para manejar el estrés y las emociones intensas. Al practicar técnicas de respiración consciente, podemos mejorar nuestra capacidad para enfrentar y manejar diversas situaciones emocionales de manera más efectiva.
Eres el que tiene el control de tu propia respiración el cual influenciará a tus otros sistemas para tener una vida más equilibrada y saludable.